El Mundo.es - Rafa pense déjà à la terre battue...
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Nadal ya piensa en la tierra
MADRID.- Rafael Nadal endulza el sabor amargo de la derrota ante el argentino Juan Martín del Potro en cuartos de final de
Miami con la ilusión de regresar a su 'paraíso naranja', la temporada en arcilla, esa superficie en la que es casi invencible.
El 13 de abril comienza la primavera europea para Nadal tras un invierno más que satisfactorio: título en el primer Grand Slam -Australia-, final en Rotterdam, victoria en Indian Wells y cuartos
en Miami. El español llega a su ecosistema natural como reforzado número uno del mundo, aunque con el sinsabor de la derrota ante Del Potro.
"Está claro que empezar la temporada de tierra es una motivación importante, y estoy feliz de volver a tierra", admitió Nadal en su página web tras caer con Del Potro por 6-4, 3-6 y 7-6 (7-3),
una "catástrofe", según el español, que desperdició dos 'breaks' a su favor. "No es algo que me ocurra normalmente", admitió.
Nadal regresó a Europa para empezar a manchar sus zapatillas y sus calcetines con el polvo naranja. La preparación física será clave. El español encara 90 días al máximo. A
Montecarlo le seguirá Barcelona. En ambos defiende título y en ambos busca el quinto trofeo seguido.
De ahí, a Roma, ciudad que quiere reconquistar, y, tras una semana de descanso, a Madrid, que por primera vez acogerá un torneo mixto del más alto nivel sobre
arcilla. Será el preámbulo de Roland Garros, que se inicia el 25 de mayo y donde Nadal buscará su quinto título pocos días después de cumplir los 23 años.
Nadie logró esta serie de títulos consecutivos desde que el torneo comenzó a jugarse en 1891. Por ahora iguala los cuatro del sueco Bjorn Borg, que aún tiene mayor cantidad en su
palmarés: seis. Su balance en París no puede ser mejor. Un total de 28 partidos y todos ganados.
Sólo en Roma no defiende puntos tras haber caído en primera ronda en 2008 ante Juan Carlos Ferrero. Esa fue la segunda derrota en 105 partidos sobre arcilla. Luego recuperó la marcha para ganar
en Hamburgo y en Roland Garros.
Después de París, casi sin tiempo, tendrá que pasar a la hierba. El 5 de julio está prevista la final de Wimbledon, donde el español intentará defender el título conseguido el año pasado. Ese día
marcará el final de los 90 días que tiene por delante. Luego, se planteará jugar al fin de semana siguiente los cuartos de final de la Copa Davis ante Alemania en casa, de nuevo sobre
arcilla.
Un duro calendario que empezó con el viaje a España, un fin de semana de descanso en Mallorca para el lunes empezar a entrenar de nuevo. Un ansiado retorno tras un mes en Estados Unidos. "Es
mucho tiempo", dijo cansado. "Ahora me tengo que adaptar a la arcilla de nuevo. Tengo que estar al 100% mental y físicamente", señaló el jugador.
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