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BARCELONA.- Rafael Nadal, número uno mundial y seguidor confeso del Real Madrid, considera "un
elogio" que se le compare con el Barcelona de Pep Guardiola, por la tiranía que ejerce sobre sus rivales y su capacidad para
ganar ofreciendo espectáculo.
"Si me comparan con el Barça, es que voy muy bien encaminado. Además de estar desplegando un juego espectacular, la sensación que da es que no deja respirar al rival.
Entregarse en el campo como lo están haciendo es una buena muestra de cómo encarar el deporte: dándolo todo en cada partido. El Barça está siendo un ejemplo este
año", ha señalado.
Nadal llegó anoche a Barcelona procedente de Montecarlo y, aunque debutará el miércoles en la segunda ronda del Godó, ya ha tenido una apretada
agenda de actos para ir abriendo boca y empezar a tomarle el pulso al torneo.
Rodeado de seis empleados de seguridad, el manacorí empezó la jornada a las 11:30 horas, participando en la presentación del Centro de Medicina del Tenis
de la federación española, junto a la mayoría de componentes del equipo español de Copa Davis y también de las chicas de Copa Federación.
Al mediodía, ha realizado un suave entrenamiento con Francesc Roig en una de las pistas anexas a la carpa donde está ubicada la prensa del RCT Barcelona
y, a la conclusión, ha departido durante unos minutos con los baloncestistas Juan Carlos Navarro (Regal Barcelona) y Ricky Rubio (DKV
Joventut), quienes instantes antes habían estado en el 'village' del torneo presentado un campus de verano.
Por la tarde, Nadal ha comparecido ante los medios de comunicación y, acto seguido se ha desplazado hasta la editorial Planeta para
participar en un acto de la fundación que lleva su nombre. Mañana, volverá a pelotear pensando ya en su primer rival: el ganador del
partido entre el portugués Federico Gil y el desconocido tenista de Taipei Yen-Hsun Lu.
NADAL VA A POR SU QUINTO GODÓ CONSECUTIVO
El mallorquín aterriza en Barcelona en la misma situación desde hace cinco años: con el título de Montecarlo en el
bolsillo y con el objetivo de hacer lo propio en el Godó, donde esta temporada espera también sumar un nuevo repóquer.
Este año, lo hace por primera vez como mejor jugador mundial, pero para él "personalmente no ha cambiado nada", pues asegurar sentir "la misma
presión" y comportarse "exactamente igual" que cuando era número dos.
Teniendo en cuenta que la próxima semana jugará otro Open 1.000, el de Roma, Nadal podría haber descansado en este Open 500, pero asegura que ni se le ha pasado por la cabeza
renunciar a su quinto título consecutivo en el Godó. "Para mí jugar en Barcelona es una ilusión y una motivación muy especial. Éste es
mi club y aquí juego delante de mi gente".
Tampoco se plantea no estar en Madrid, como se había apuntado desde algún medio de comunicación, "primero, porque es un torneo obligatorio, y segundo, porque se juega en
España".
"No veo ninguna circunstancia, a no ser que esté lesionado, para no ir. Así que ahora mismo puedo decir que jugaré Barcelona y Roma, luego tendré una semana de descanso,
y después estaré en Madrid", ha añadido.
Con tan sólo 22 años, Rafa Nadal sigue batiendo registros, el último, igualar los catorce Masters Series del suizo Roger
Federer, con quien le gustaría coincidir algún día en el Godó, "pero yo no soy nadie para decirle si tiene que jugar en Barcelona o hacerlo en Cancún", ha matizado.
Pese a reconocer que sus resultados en tierra son "exageradamente buenos" e "inimaginables" hace unos años para él, no se considera imbatible. "No lo
soy, porque ya he perdido", ha recordado. En cualquier caso, Djkovic, Murray, Federer y compañía empiezan a hartarse de él, cuando se lo encuentran en
una fase avanzada del cuadro.
"La gente que está arriba en la clasificación, ahora mismo, es muy regular y pierde pocos partidos. En los últimos torneos, casi siempre
están los mismos en las rondas finales y, en parte, eso es bueno para el tenis, porque el público ha cogido una afición a los enfrentamientos que se van repitiendo entre los mismos
jugadores", se ha limitado a comentar al respecto.
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