Article sports.es 11-02-07
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22:47 h 11/2/2007 Neus Yerro
López y Verdasco ganaron un doble agónico: 4 horas y 48 minutos
Triunfo agónico y sufrido pero fruto del trabajo, la constancia, la creencia y el convencimiento y contra la presión de saberse que había que ganar como fuera para que el equipo español no se viera contra las cuerdas y hubiera que correr más riesgos de los necesarios. Feliciano López y Fernando Verdasco se abrazaban sobre el ‘taraflex’ del Palexpo de Ginebra al conseguir, tras cuatro horas y 48 minutos de juego, la victoria sobre Yves Allegro y Marco Chiudinelli por 7-6 (7/5), 6-7 (3/7), 6-7 (2/7), 6-1 y 12-10.
Se necesitaba, más que nunca, ese balón de oxígeno. Con Rafa Nadal entre algodones y su más que probable ausencia en la última jornada del duelo con Suiza, no había demasiado margen para el error. Y aunque no fue un partido de altísimo nivel, de esos que levantan a los espectadores de sus asientos, sí fue una buena muestra de profesionalidad, saber mantenerse en la pista y esperar la ocasión. Y estos dos últimos factores, no hay que olvidarlo, son básicos cuando uno juega en superficies rápidas como la que los suizos han elegido para la ocasión.
Y es que quizá en otro momento, en otras circunstancias, la pareja española podría haberse dejado llevar por la desesperación tras verse en desventaja de dos sets a uno y sin haber cedido en una sola ocasión su servicio. Los ‘tie breaks’ son, siempre, una lotería, un cara y cruz. El primero de la tarde de ayer cayó del lado de López y Verdasco aunque fácilmente podría haber sido para los suizos (tuvieron una ventaja de 4-1) que, en las dos mangas siguientes, en las dos siguientes ‘muertes súbitas’, colocándose también en ventaja ya no perdonaron.
Lejos de dejarse irse, ‘Feli’ y Fernando estaban convencidos de que, cuanto más se alargara el duelo, mejor. Por una razón muy sencilla: físicamente son muy superiores a Allegro y Chiudinelli, aunque éstos parecen estar más compenetrados que el dúo hispano. El primero sólo juega dobles habitualmente en el circuito –y éstos se disputan habitualmente al mejor de tres sets y con un ‘super tie break’ en el tercero así que el desgaste es mucho menor de lo normal– pero sabe cerrar muy bien las jugadas; y el segundo tampoco realiza tantas incursiones al máximo nivel profesional como para poder aguantar este ritmo de competición de forma continuada.
Y así llegaría la reacción. Feliciano, que realizó una auténtica exhibición con su servicio –que no perdería ni una sola vez en todo el partido–, no había estado tan entonado en el resto y en la red como era de desear. Pero eso lo contrarrestaba Verdasco. Los españoles habían dispuesto de más ocasiones para incomodar al rival que los suizos y, cuando tanto va el cántaro a la fuente, al final, revienta. El cuarto set fue un visto y no visto. Es probable que los locales, jugadores más habituados a la pista rápida que los españoles, lo dejaran pasar y se reservaran en cuanto se vieron con una desventaja de 4-1.
Y es que Allegro no estaba, contrariamente a su nombre, para alegrías: buscaba que el aire entrara en sus pulmones con desesperación, boqueaba, Chiudinelli tenía casi que empujarle entre punto y punto para que no dejara de moverse. Si lo hacía, era hombre muerto. Así que todo iba a decidirse en la quinta y definitiva manga y sin ‘tie break’.
Pusieron toda la carne en el asador
Había que poner toda la carne en el asador. Ganar era lo único que valía para no afrontar un último día agónico. Hubo ‘treta’ suiza: Chiudinelli parecía sufrir unas molestias en su espalda para los que precisó atención de su fisioterapeuta. Nada. Pura y simplemente intentaban romper la dinámica del juego de los españoles que parecían haberse lanzado hacia la victoria. Esta parecía haberse alcanzado tras romper el saque de Allegro –por primera vez en todo el partido– y servir en el quinto set para colocarse 5-3. No concretaron el ‘break’ y se fueron sucediendo los juegos hasta llegarse al vigésimoprimer juego: allí volvieron a subirse a las barbas de Chiudinelli y, sirviendo para partido, Feliciano no podía fallar. No iba a hacerlo. Hay que pulir muchos aspectos pero, como dijo Emilio Sánchez Vicario, hay tiempo para hacerlo. Y ganas. Eso es lo más importante. López y Verdasco aseguran que van a seguir trabajando para consolidarse como pareja. Es necesario...
Pero hoy será, de nuevo, el turno de los individuales: a partir de las 13.30 horas (La 2); Verdasco-Stephane Bohli. Y, después, David Ferrer frente a Marco Chiudinelli.
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