AS.com 07-03-07
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LA LLUVIA VUELVE A SUSPENDER EL PARTIDO DE NADAL, QUE DURA YA CUATRO DÍAS
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La lluvia acompañada de aparato eléctrico interrumpió este martes la continuación del partido que disputa Rafael Nadal contra el sueco Robin Soderling en la pista 1, cuando ambos jugadores se disputaban el quinto set, en partido de la tercera ronda de Wimbledon.
El campeón de Roland Garros había ganado las dos primeras mangas por 6-4, 6-4, cedió las dos siguientes 6-7 (7), 6-4, y en el momento de la interrupción, lideraba por 3-2, y servicio del sueco.
Este encuentro debería haberse disputado el pasado sábado, pero el mal tiempo apenas dejó a los jugadores calentarse, para tener que abandonar la cancha. El clima tampoco permitió que el choque de tercera ronda concluyera el lunes, una jornada con varias interrupciones por el mal tiempo.
Tenis | Wimbledon
NADAL RESISTE EN MITAD DE LA ENÉSIMA TORMENTA
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Los temporales barren Wimbledon, y, en el caos, todo puede ocurrir. Federer no juega desde el viernes y la lesión de Haas le ha puesto en cuartos casi dos rondas por delante de algunos: Nadal, por ejemplo. Los chaparrones golpean los partidos una y otra vez, humedecen la flema británica y al fin casi sumergen a Nadal.
No se puede decir lo de Felipe II ("No mandé a mi Armada a luchar contra los elementos"), y Nadal es el número dos del mundo, pero a ver cómo se negocia un partido, ya suspendido dos días antes, que te pone en pista cuatro veces desde las 11:45 de la mañana y que, casi de noche, tiene que suspenderse por el enésimo aguacero.
Pero todo sería distinto si Nadal hubiese aprovechado el match point de que dispuso con 7-6 y saque en la muerte súbita del tercer set. Casi como cuando la Armada de Felipe II, con sus 132 navíos de combate intactos, tuvo a tiro a la flota inglesa, amarrada en Plymouth y el Duque de Medina Sidonia escogió no atacar. Después llegaron Drake y las tormentas, y pasó lo que pasó.
Mirando al tendido de la Pista 1, gustándose ante los leñazos planos de Söderling, Rafa amarró las dos primeras mangas: 6-4, 6-4. Con 6-4 y 4-3, la primera suspensión había durado casi tres horas. Tras un calentamiento frustrado y otro nuevo inicio, llegó el tiro cruzado del match point , que se le fue a Nadal por pocos centímetros. Ni el Ojo de Halcón pudo evitar lo que sobrevino: 7-7, chubasco y a cubierto. De nuevo en la Pista 1 por cuarta vez, Söderling remató la muerte súbita en dos puntos. El saque de Nadal hacía aguas (media de 144 kms/hora en los segundos), y el sueco, crecido, gobernó el cuarto set. En la humedad, Nadal zozobraba. Pero, al principio del quinto, con el Ferrero-Tipsarevic ya cancelado, Rafa, por instinto de conservación, se escapó hasta el 2-0. En el tercer juego, con 30/30, la borrasca mandó parar. "Estamos en Wimbledon", decía a Nadal el árbitro, Steve Ullrich. Al menos, hasta hoy
