Perspectives 2008.
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El tenista pide que las lesiones le respeten
Por encima de los éxitos que pueda conseguir, Rafel Nadal le pide a 2008 que, por encima de todo, las lesiones le respeten. Durante una buena parte de 2007 las molestias han sido un calvario para el jugador de Manacor, que le han obligado a disputar mermado de condiciones algún torneo o, incluso, llegar a retirarse.
Cuando más se le reprodujeron las molestias fue en el Abierto de Estados Unidos. En el entrenamiento previo a su debut ante el australiano Alun Jones sintió molestias en el tendón rotuliano de su rodilla izquierda, lo que le llevó a sincerarse: "Necesito descansar". Fue el preludio de un calvario. Pese a todo siguió en el torneo hasta caer en octavos de final ante David Ferrer. "Es difícil jugar cuando piensas más en las rodillas que en los rivales", dijo tras la derrota. La consecuencia, un mes y medio de baja que le impidó rendir en plenitud de condiciones en lo que quedaba de año. Tras un mes de vacaciones, Nadal vuelve en plenitud y dispuesto a protagonizar otro año estelar
Cuando más se le reprodujeron las molestias fue en el Abierto de Estados Unidos. En el entrenamiento previo a su debut ante el australiano Alun Jones sintió molestias en el tendón rotuliano de su rodilla izquierda, lo que le llevó a sincerarse: "Necesito descansar". Fue el preludio de un calvario. Pese a todo siguió en el torneo hasta caer en octavos de final ante David Ferrer. "Es difícil jugar cuando piensas más en las rodillas que en los rivales", dijo tras la derrota. La consecuencia, un mes y medio de baja que le impidó rendir en plenitud de condiciones en lo que quedaba de año. Tras un mes de vacaciones, Nadal vuelve en plenitud y dispuesto a protagonizar otro año estelar
Análisis. Tiene que haber cuerda para rato
ALEJANDRO VIDAL 2008 promete ser un año decisivo en la brillantísima y, por edad, corta trayectoria de Rafel Nadal. No olvidemos que el deporte es intrínsecamente un reto permanente del hombre contra sí mismo. En cada victoria sobre un adversario subyace un halo de superación que no tiene fin, porque cuando uno cree que ha llegado al límite de sus fuerzas, aún se le exige más en proporción directa a sus conquistas. De ahí que avanzar año tras año y ser el segundo tenista del mundo obliga a ir a por el número uno incluso bajo el riesgo consciente de quedarse en el intento. Pero es que el tercero también tendrá que ir a por el número dos y así sucesivamente en una cadena que encierra en su vértigo inimisericorde la grandeza de la naturaleza humana. Modernos, voluntarios y millonarios gladiadores para complacer a un público ávido tanto de su gloria como de su sangre.
Nadal ha llegado a lo más alto. Está en la avanzadilla de una élite de deportistas cuyo estornudo resuena hasta en los últimos confines del planeta. No se le puede reclamar que suba el último peldaño que le queda por vencer, porque lo que le separa de él es una nimiedad en relación a lo que ya ha dado de sí mismo. Está por ver hasta dónde alcanza su físico, toda vez que nadie duda ya de su calidad ni de su espíritu y tiene en Pekín la moneda de cambio que le permitiría poner la guinda a una tarta que todavía está por cortar.
El de Manacor tapará o abrirá este año muchas bocas, pero con la conciencia de que las que se abrieron para admirarle ya no se cerrarán.
Nadal ha llegado a lo más alto. Está en la avanzadilla de una élite de deportistas cuyo estornudo resuena hasta en los últimos confines del planeta. No se le puede reclamar que suba el último peldaño que le queda por vencer, porque lo que le separa de él es una nimiedad en relación a lo que ya ha dado de sí mismo. Está por ver hasta dónde alcanza su físico, toda vez que nadie duda ya de su calidad ni de su espíritu y tiene en Pekín la moneda de cambio que le permitiría poner la guinda a una tarta que todavía está por cortar.
El de Manacor tapará o abrirá este año muchas bocas, pero con la conciencia de que las que se abrieron para admirarle ya no se cerrarán.
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